LA PRENSA PARA MENTES INQUIETAS

Ayer día 28 de diciembre, día de los Inocentes, Valores Cieza participó
en la Concentración en favor de la Vida que organizó la Asociación Cieza +
Vida en colaboración con otras asociaciones de la localidad. El coordinador de
Valores Cieza, Andrés Martinez, el Concejal Juan Piñera y miembros de la
Directiva Regional de Valores estuvieron presentes en el acto. Por la tarde, la
Junta Directiva Regional de Valores leyó un Manifiesto por la Vida en la Puerta
de la Catedral unida a una suelta de globos en memoria de los niños que han
sido privados de vivir y de los mayores que fueron abandonados a su suerte en
las residencias en plena primera ola de pandemia y de la que nadie se
responsabiliza. Valores no olvida a estos inocentes que fueron despojados de
sus derechos sanitarios y no recibieron atención hospitalaria como así han
denunciado miles de familiares en toda España.
Por su interés, reproducimos el manifiesto por la Vida leído ayer en la
Plaza de la Catedral de Murcia.

MANIFIESTO POR LA VIDA

Los cristianos celebramos ayer el día de los Santos Inocentes. Un
crimen que se remonta dos mil años y que ayer conmemoramos. Hemos
recordamos aquella matanza que fue causada por ambición, por amor al
dinero, por ansia de poder y resultó ser, también, un crimen político.
Recordamos con aflicción y como parte de nuestra tradición y cultura
milenaria, un acto atroz. Conmemoramos los frágiles cuerpos destrozados,
acuchillados y mutilados por ansia de poder.
Sin embargo, este hecho es, por desgracia, de gran
actualidad. Actualmente, en nuestra cultura, de raíces humanistas cristianas,
campa un Herodes a sus anchas con apenas algún tímido reproche entre la
multitud. Este Herodes, mutila y mata por un supuesto derecho, y también lo
hace por amor al poder y al dinero como antaño. Estamos hablando del
ABORTO. SI, DEL ABORTO.
A lo largo de décadas se ha producido una progresiva cirugía social, de
cambio de mentalidades, donde aquello que se consideraba un mal ahora ha
resultado ser un bien, lo que se consideraba ilícito, ahora ha resultado ser un
derecho. Y este lavado de cerebro colectivo ha sido progresivamente llevado a
cabo de forma medida y calculada. La ventana de Overton ha sido movida
paso a paso. Al principio con cierta prudencia, años después con gran descaro,
hasta conseguir que aquello que era considerado una tremenda injusticia se
haya convertido en algo justo para muchos o algo sin importancia para una
gran mayoría. Y la prueba evidente es que Herodes está instalado en nuestras
leyes con pleno derecho. En un principio, la falacia argumental fue, el “Ad
misericordiam” es decir, mostrar los casos extremos aislados, para tocar el
sentimiento, el corazoncito, de modo que, los comprensibles atenuantes,
pasaran a legitimar, de forma progresiva, la práctica que más tarde se
convertiría en norma.

En una siguiente etapa en “coladero” y, finalmente, ha pasado a ser el
acto emancipador de un feminismo desquiciado que odia la maternidad, que ya
no busca la equidad sino el enfrentamiento, que promueve, ya sin disimulo, la
lucha de sexos y que enarbola la bandera del odio.
Así es. Tenemos a Herodes instalado en su trono y entre nosotros.
Impune y arrogante. Utilizando el aborto como herramienta de poder, como
arma política, como granero de votos. Y curiosamente haciendo caja, cada día,
con la descarada industria de los niños abortados, que lucran a fabricantes de
cremas anti-edad y a la todopoderosa industria farmacéutica. Por no hablar de
las multimillonarias subvenciones de dinero público que se destina a la muerte
de los inocentes. Y nadie, o casi nadie, se atreve a alzar la voz en su defensa.
Algunos incluso apuntan que “ya que el mal está hecho, al menos que le
saquemos algo de provecho”. Tan terrible y maquiavélica argumentación
circula entre nuestros líderes morales, que además de poner bálsamo en
ciertas conciencias necesitadas de alivio, no mueven ni un dedo para
impedirlo, pudiendo hacerlo, y como dijo el clásico, “Pilatos, mis manos lavo.”
Por amor al sillón y por miedo al monstruo, este Herodes es demasiado
gigante y poderoso y ante él se arrodillan, líderes políticos y gobernantes. Hoy
es el día de Los Santos Inocentes y, al menos hoy, les recordaremos, los
tendremos presentes. A esos casi cien mil de los nuestros, que cada año en
España son víctimas inocentes de una sociedad insensible y egoísta. Al menos
hoy, les haremos este sencillo homenaje esperando que quizás algunas
conciencias despierten y podamos reconducir un camino tremendamente
equivocado hacia el abismo y , poder así, emprender un camino hacia un futuro
de vida y por la vida. Desde el partido VALORES hoy les recordamos y
hacemos firme nuestro compromiso de defender la vida. No es nuestro
propósito criminalizar a nadie, pero abogamos con toda firmeza por
desenmascarar esta terrible injusticia. Las mujeres que han abortado lo saben
perfectamente, porque en no pocas ocasiones ellas son la segunda víctima.
En España estamos siendo testigos, con estupor, de cómo los poderes
públicos financian a adoctrinadores que proponen a nuestros jóvenes y niños el
aborto como si de un método anticonceptivo más se tratase. En este drama,
en este crimen, hay muchos culpables, hay muchos Herodes. Y si no hablamos
nosotros gritarán las piedras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.